miércoles, 18 de marzo de 2009

VACACIONES "AMANECERES"

Amaneceres que los dioses nos han dado, para nosotros los entregó para hacer del mundo cada día que sale el sol, mas bueno y no peor, tal y como lo están haciendo y así les está saliendo.
No creo que el ó ellos los que la tierra pusieron en nuestras manos, querrían ver como la estamos violando de esta manera, sin pensar ni en las tierras, ni en los árboles, ni en la fauna ya escasa, del agua ni hablamos.
Fabricas que vierten sus residuos a ríos y mares, pesticidas que usan para hacer crecer las hortalizas y legumbres que nos comemos; Recuerdo aquellos maizales de casi dos metros de altos, y ahora díganme donde encontrarlos con que solo midan uno y medio y de un color casi enfermizo.
Pienso que no querrían todo esto cuando pensaron en crear la tierra y sobretodo a quien a pasos agigantados la está destruyendo, el hombre.
Ya quedan pocos rincones donde el hombre no haya dejado su huella y destrucción rincones como el monasterio de Montserrat en Cataluña, esas montañas que hace mas de cuarenta años las visité por primera vez, y que tan solo era un hermoso y bello monasterio en la cima de unas increíbles montañas de pura roca, y que ya hace mas de veinticinco años se ha convertido en un súper negocio (ya lo era pero no como ahora) para los monjes que lo habitan y dirigen, es simplemente un pozo
Que nunca acaba de llenar, de dinero.
Quedan de verdad muy pocos sitios que el hombre no convierta en un negocio muy prospero, pero no es eso lo malo, sino que lo reconviertan de tal manera que le quitan todo el encanto que pueda haber tenido.
Tengo una casa en un pequeño pueblo de la provincia de Teruel llamado Castelserás, tiene una iglesia que aunque bonita es como casi todas las que hay en los pueblos; Pero tiene una ermita, la de Santa Bárbara patrona del pueblo y de la cual me siento muy orgulloso de ser uno de sus cofrades.
Esta ermita está impoluta, preciosa por dentro y por fuera, está sobre un pequeño cerro y rodeada de naturaleza límpia (que se cuidan las gentes del pueblo) porque estas mismas gentes van a hacer allí sus festejos pero cuando se van, parece que no había pasado nadie por aquel lugar.
Y de momento nadie saca ni un céntimo, ni explota como tal esa bonita ermita.
Tampoco he estado nunca en Lourdes de Francia donde dicen los menos creyentes como yo, que aquello también es un grandísimo negocio, vendiendo pequeñas botellas de plástico con (supuesta agua bendita) y montones de imágenes y recuerdos a precio de oro que la gente paga por su creencia.

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